Seguro que muchos estaréis enterados ya de la denuncia que ha presentado contra Apple (y otras compañías) el gobierno de los Estados Unidos por sospechas de pactar precios en sus productos. Pero no es de lo que vamos a hablar ahora. Entre muchas de las pruebas existen una serie de correos electrónicos intercambiados entre Steve Jobs y algunos altos ejecutivos de editoras de libros en los Estados Unidos.
Tenemos que ponernos en situación, queda menos de una semana para que se presente el iPad original y Steve Jobs, junto con Eddy Cue (Responsable por aquel entonces de la iTunes y la App Store) están puliendo los flecos de uno de los caballos de batalla del iPad para su presentación. La aplicación iBooks y por ende la iBooks Store, Apple quería demostrar que además de todas las posibilidades que ofrecía el iPad, también se podía leer libros... Y llegar a acuerdos con grandes distribuidoras era necesario.

Estamos a menos de una semana de que se presente el iPad (viernes 22 de enero de 2010) y Brian Murray (CEO de Harper Collins, importante editora estadounidense) lanza un email a Eddy Cue intentando marcar requisitos para la firma con Apple antes del lanzamiento del iPad y su iBooks Store. Entre estos requisitos hablaban de una comisión menor para los nuevos lanzamientos.
Necesitamos una comisión menor para los nuevos lanzamientos (..) Creemos que una comisión del 30% llevará a que más y más autores quieran aplazar que sus publicaciones sean lanzadas en formato electrónico, lo cual no sería beneficioso para Apple ni para Harper Collins
Lo que (tal vez) no sabían en Harper Collins es que este tipo de argumentos poco iba a funcionar con Apple, puesto que ya tenían acuerdos firmados con las principales editoras del país y principales competidoras de Harper Collins. Estos acuerdos llevaban a Apple a establecer un precio base (para novedades) de 12,99 dólares, (tres dólares por encima de Amazon) y mantener ese 30 por ciento de benficio. Entonces Steve Jobs entró en la ecuación.

James Murdoch (un alto ejecutivo de la compañía) se puso en contacto con Steve Jobs para discutir otra vez sobre los márgenes que manejaba Apple. La intención era que Apple bajase el precio base a lo que ya estaba pidiendo Amazon (en torno a los nueve dólares) y que bajase también su margen de beneficio del 30 al 10 por ciento de libro vendido. La respuesta de Steve Jobs no se hizo esperar (esto ocurrió entre el viernes 22 de enero y el sábado 23 de enero de 2010).
El actual modelo de negocio ofrecido por empresas como Amazon no es mantenible a largo plazo (..) Muchos editores creen que este precio tan bajo perjudica el valor de nuevos lanzamientos erosionando la percepción de los lectores (..) Los analistas estiman que Amazon ha vendido un millón de dispositivos Kindle en más de 18 meses. Nosotros superaremos esa cifra en unas pocas semanas. (..) Si te quieres pegar a empresas como Amazon o Sony, entonces te mantendrás a la orilla de la revolución del libro electrónico.
Vemos aquí el tono utilizado por Steve Jobs, la confianza que tenía en lo que el iPad iba a suponer, y como no, podemos vislumbrar parte de la táctica que llevó a convencer a muchas productoras discográficas y revolucionar la industria musical unos años antes. Aún así Murdoch seguía intentando imponer la postura de su compañía, aunque empezaba a dar su brazo a torcer.
Si os podemos ofrecer un porcentaje de los nuevos lanzamientos (menor del 50 por ciento)¿Aceptaríais distribuirlos a un precio igual o superior a los 14,99 dólares? (..) Está claro que Apple se está convirtiendo en una plataforma muy atractiva para nuestros clientes.

Conviene recordar aquí que Harper Collins pertenece a un holding de empresas (News Corp) que además de distribuir libros también ofrecen contenido audiovisual que se vendía muy bien por aquel entonces en la iTunes Store para los dispositivos de Apple. Y todo parecía apuntar a que con iBooks Apple conseguiría algo parecido. Pero Steve Jobs siguió en sus trece y contestó en menos de un día (domingo 24) a Murdoch.
Steve Jobs defendió el precio de 12,99 dólares por novedad publicada como el único precio lo suficientemente ajustado para que sea atractivo para el consumidor y a su vez resulte beneficioso para Apple y los editores. Un precio más alto podría llevar a que el usuario final lo considerara demasiado elevado y lo intentase obtener a través de otras vías. Ya lo había visto antes y podría volver a ocurrir.
El martes 26 de enero, un día antes del lanzamiento del iPad, Harper Collins firmó y ahora, tras 100 millones de iPads vendidos, el tiempo ha demostrado que el iPad era un mercado lo suficientemente prometedor como para no dejarlo de lado.
Vía | Quartz
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Usuario desactivado
Creo que en el titular hay una traducción inexacta del inglés: supongo que se parte de un «would be» que se transforma en «serían» (las negociaciones), aunque en este caso estaría mejor un «eran». A veces el condicional inglés tiene un valor de tiempo pasado.
fmn
"Seguro que muchos estaréis enterados ya de la denuncia que ha presentado contra Apple (y otras compañías) el gobierno de los Estados Unidos por sospechas de pactar precios en sus productos. Pero no es de lo que vamos a hablar ahora" claro es que el hecho de que pacten los precios no es relevante... Lo es mas la forma de negocir de Jobs. Este blog cada dia aporta menos...
SAC
Un formato electronico deberia valer la mitad o menos que el original en papel, cd, dvd,....
A partir de ahi hablamos
Eduardo Archanco
Un tipo duro con el que negociar, sin duda.
De todas formas, el tema de si el precio estuvo pactado me parece que ya no tiene mucho sentido. Ahora mismo puedes comprar libro a cualquier precio, no solo a partir de 13 euros.
Quiero decir que una vez se instauró el mercado del iPad y se vio que era un mercado viable, las editoriales más pequeñas se han ido apuntando. Con ellas y los escritores independientes han venido precios de todo tipo.
Saludos!
alejandro_8727_1
no me extraña que hayan sido asi...la verdad que son muy fieles al estilo de jobs
franco.bellardiestam
"Muchos editores creen que este precio tan bajo perjudica el valor de nuevos lanzamientos erosionando la percepción de los lectores."
Por supuesto, un libro no es un aparato electrónico creado por un gran equipo de expertos, representa la creatividad, el trabajo y el esfuerzo de una sola persona. Su precio no puede ser fijado como una oferta. Pero tampoco puede tener un precio tan alto como para desalentar su compra. El señor Steve Jobs sabía apreciar tanto la tecnología como el arte.
Alguien debía establecer el costo mínimo de un libro electrónico, la literatura no son prendas de vestir ni objetos que una página de internet puede vender a bajos precios para atraer compradores.